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Instituto Movimiento y Salud

Normas de buena conducta en clase

8 noviembre, 2020

Unas sencillas prácticas de buena conducta nos ayudarán a tener un mejor ambiente en clase, sacar más partido a la entrenamiento y sobre todo, ser mas respetuosos con el grupo y con el profesor.

Como psicólogo deportivo tengo la oportunidad ser parte del profesorado de muchos cursos de formación de monitores o entrenadores y por mis clases han pasado en los últimos años cientos de profesores de chikung, artes marciales y boxeo. Uno de los temas que tratamos es que para que haya un mejor ambiente en clase, y sobre todo, para que se pueda aprovechar mejor el tiempo, debe haber unas normas claras y conocidas por todos para que no exista incertidumbre sobre que es lo que debe hacer el alumno y que se espera de el o ella. Estas normas pueden abarcar desde el tipo de ropa o equipamiento que es necesario hasta cómo actuar en clase con el profesor o los compañeros. 

El caso es que como en casa del herrero, cuchillo de palo. Yo mismo a veces no he sido claro en explicarle a mis alumnos que es lo que espero de ellos y en ocasiones, sin malicia, pasan cosas que podríamos hacer mejor. 

Tradicionalmente la disciplina marcial podía llegar a ser muy estricta, llegar incluso a niveles que hoy en día se considerarían un abuso. Esto era debido, a parte de desarrollarse en una sociedad claramente jerarquizada de por si, porque era una manera de reconocer a quien estaba verdaderamente comprometido, ya que sólo de esa manera estarías dispuesto a pagar el peaje de una disciplina severa. Además, por supuesto, si estás enseñando a matar con tus manos desnudas, lo ideal es que tengas bien atada a esa bestia… Por si acaso…

Hoy en día las cosas han cambiado mucho. Hacemos esto por motivos recreativos o de salud y no es necesario reproducir los mismos métodos, pero tener una disciplina más relajada no debería significar que haya falta de disciplina. Al final muchas de las cosas que te voy a contar son sentido común y de educación básica, pero todas se basan en mi experiencia directa. Mi idea es que este artículo pueda seguir creciendo con vuestras aportaciones, así que hazme llegar todas las ideas que tengas.

Bien, vamos a empezar por el principio:

SOBRE LAS CLASES

El programa de la escuela lo marca el profesor. 

Evidentemente todos tenemos nuestras preferencias, pero las clases no son un buffet libre donde se puedan elegir las cosas que me gustan y dejar de lado las cansadas o aburridas. Los beneficios sólo se consiguen con una práctica completa y todos los contenidos se dan soporte entre sí y el profesor es el único que tiene una visión general y puede tomar las decisiones más adecuadas para dirigir la formación.

Ser puntual no es llegar a la hora.

Llegar a tiempo es llegar unos minutos antes. Así tienes tiempo para charlar, cambiarte u organizar el material. Si llegas justo a la hora, todas esas pequeñas cosas harán que se retrase el inicio de la clase, quitando tiempo de práctica a tus compañeros. Entiendo que a veces llegar a clase es una odisea por que se ha liado una reunión en el trabajo, ha habido un problema en casa o se ha quedado parado el metro por avería, pero eso debería ser algo puntual, no una norma.

No siempre es lo adecuado saludar al entrar en clase

Saludar es de buena educación, pero si por algún motivo llegas tarde a clase, hazlo discretamente. Habrá profesores que prefieran que esperes hasta que te den permiso y habrá otros que preferirán que te incorpores a lo que se está haciendo. Habla con tu profesor para conocer sus preferencias pero recuerda que lo importante es que no interfieras con la clase. Si llegas tarde y el grupo está inmerso en un trabajo, no entres saludando y sobre todo, no esperes que los demás te devuelvan el saludo. Tus compañeros deberían estar centrados en la tarea, no en cumplir normas sociales.

No olvides el material

Si en la clase trabajas con algún elemento, llévalo. Parece una obviedad, pero desafortunadamente es bastante habitual que alguien se olvide del material y descoloque el ritmo de la clase porque el profesor le tenga que dar ejercicios a parte porque no pueda hacer lo que el resto de la clase.

Cuando el profesor explica, practica lo que ha explicado (y no vuelvas a preguntar hasta que no hayas podido experimentar)

Esta es una cosa que pasa bastante a menudo. Todos tenemos en la cabeza nuestras propias dudas y no siempre coinciden con el tema que se está desarrollando en ese momento en clase, pero es importante que te centres en la lección. Si el tiempo de práctica lo usas para mirar otra cosa que no es la que te han dicho, más adelante tendrás el problema que ya se trabajó y obligarás a tu profesor a repetir una lección que ya ha dado. 

En mi caso particular, no me importa en absoluto repetir las veces que haga falta algo para que se entienda, pero me enerva si no se entiende porque no se estaba atendiendo.

La segunda parte de este punto es practica antes de preguntar. Muchas de tus dudas se resolverán o por lo menos se reformularán después de haberlo intentado unas cuantas veces. No pretendas tener todo claro si no has dado una oportunidad a tu cuerpo para integrarlo.

Da soporte a tus compañeros más nóveles, pero no expliques cosas nuevas. 

Tu experiencia resulta un gran apoyo para tus compañeros más nóveles. Eres un modelo a seguir que hace poco tuvo sus mismas dificultades y puedes resultar más accesible que profesor en algunas ocasiones. Por eso está muy bien que les ayudes, que les cuentes que te ayudó a ti a entender algo o que les sirvas de liebre, pero el trabajo de explicar el nuevo material es del profesor. Es quien debe decidir cuándo y cómo presentarlo al alumno en función de sus capacidades y destrezas.

Si el profesor te pide ayuda para que guíes un número de movimientos a los alumnos nuevos, párate en el sitio que te han dicho.

No corrijas a tus compañeros si no te lo han pedido.

Realmente no deberías corregir en ningún caso, esa es la tarea del profesor. Pero desde luego no lo hagas si no te lo han pedido. Si consideras que es importante porque se pueda hacer daño o porque no está aprovechando el ejercicio adecuadamente, llama al profesor para que pueda hacer las correcciones.

Apoya a tu escuela en la medida de lo posible

La escuela no es sólo un sitio al que ir a recibir unas clases. Es una comunidad que se sostiene por el apoyo de todos sus miembros. Participa en exhibiciones, competiciones o eventos y anima a tus compañeros a hacerlo. Ayuda siempre que puedas al grupo y a tu profesor.

SOBRE LA PRÁCTICA CON COMPAÑEROS

Agradece siempre a tus compañeros de práctica

Entrenar con compañero es una gran oportunidad para mejorar tu taichí. En muchas disciplinas es habitual hacer algún tipo de saludo antes de empezar y al terminar de trabajar con compañero. Si en tu escuela no se es tan formal no pasa nada, no hace falta que te inclines, pero siempre puedes agradecer con un gesto o una palabra a quien te ha ayudado a mejorar.

En el trabajo de parejas no hay compañeros “malos”

De cualquier práctica con compañero se puede aprender algo. Si tienes suerte y tu compañero es mejor que tu, genial, seguro que te va a dar un contexto fantástico en el que podrás practicar. El problema es cuando te toca un compañero de menos nivel. No pasa nada. Es una oportunidad también para ser más fino con la técnica y dirigir mediante el tacto al compañero para ayudarle en su aprendizaje. Lo peor es cuando te toca un descerebrado, pero tampoco pasa nada, relájate, céntrate en controlar lo que puedes controlar. Aprovecha para buscar fallos en tu técnica. Siempre podemos aprender de cada interacción.

Busca compañero de manera activa. 

Cuando en clase explico algo y a continuación pido que se busque a un compañero para practicar, siempre hay quien busca y quien espera que le escojan. El problema de ser pasivo es que al final se acaban quedando los mismos, que suele coincidir que tienen menos nivel y tienen que practicar juntos, perdiendo la oportunidad de tocar con gente más experimentada. Esto suele ser por falta de confianza, pero si te ha quedado claro el punto anterior, ya deberías saber que todos los compañeros se pueden beneficiar de practicar contigo.

SOBRE LOS SEMINARIOS

Pregunta antes de asistir a otros seminarios o ver a otros profesores. 

Esto no debería interpretarse como sectarismo o intento de control de los alumnos. Es cierto que en ciertas escuelas se ve muy mal que los alumnos vayan a seminarios con otros profesores, pero no es por ahí por donde quiero llevarlo. En mi caso particular, yo no tengo problemas por que mis estudiantes conozcan otros profesores, pero no siempre va a ser productiva esa experiencia. Más que control, lo que busco es asegurarme de que tenga una experiencia constructiva. El profesor tiene más experiencia, sabe el programa que está trabajando con ese alumno, sus capacidades y sus limitaciones y por tanto puede saber si tal o cual seminario va a ser un buen complemento a su formación o si por contra va a interferir con su progreso. 

En los seminarios, no acoses al profesor en los descansos.

El descanso en un seminario no sólo es para el alumno, también lo es para el profesor. Si tienes alguna pregunta, hazla durante el tiempo de clase, no esperes al descanso para acosar al profesor y sacarle una lección particular. 

Eres el embajador de tu escuela

Cuando estés con otros practicantes, compórtate de manera adecuada. Respeta la manera de trabajar de otras escuelas. Trata al profesor tan al menos tan bien como tratas al tuyo. Y sobre todo, no vayas de sobrado.


Esta es una lista abierta y muy general que se debería poder aplicar en cualquier escuela. Cada profesor debería personalizarla en base a sus preferencias, pero el objetivo es que todos los alumnos tengan claro unas normas básicas para facilitar un buen funcionamiento en la clase.

Si consideras que podríamos añadir algún punto, siéntente libre de contactar conmigo para decírmelo.