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Instituto Movimiento y Salud

Taijiquan estilo Yang Tradicional

5 septiembre, 2026

Todo lo que empieza tiene un final. Coleccionar formas y aprender ejercicios no tiene sentido si no es dentro de un contexto. Cuando empezamos a entrenar Taijiquan tenemos una idea vaga de a donde nos llevará, pero según vamos aprendiendo, vamos viendo que es todo una disciplina muy extensa y con gran complejidad.

Un currículo tradicional no es una colección de formas.

Aprender taijiquan durante años no debería significar simplemente ir añadiendo nuevas secuencias, armas y ejercicios a nuestro repertorio. Cada elemento del currículo tiene una función dentro de un proceso de aprendizaje más amplio: prepara trabajos posteriores y, al mismo tiempo, lo que aprendemos después nos permite regresar a lo anterior con una comprensión más profunda.

Un currículo que se construye sobre sí mismo

En las primeras etapas del trabajo de mano vacía aprendemos a organizar nuestro propio cuerpo y a desarrollar los principios fundamentales del taijiquan. El trabajo con compañero introduce entonces una nueva dimensión: lo que hasta ese momento estudiábamos individualmente debe mantenerse cuando aparece una fuerza, una dirección y una intención externas.

Más adelante, el sable introduce otro problema. Tenemos que aprender a extender nuestra estructura, nuestra intención y nuestros principios a través de un objeto. Al tratarse de un arma relativamente sencilla en su organización, con un filo principal claramente definido, podemos concentrarnos en aprender a integrar el arma en nuestro movimiento.

La espada permite aumentar progresivamente la complejidad. Ya tenemos experiencia extendiendo los principios a través de un arma, pero ahora trabajamos con dos filos, una herramienta más sutil y una mayor variedad de acciones. Además, podemos recuperar la conexión con otra persona, esta vez no directamente a través de las manos, sino a través de las propias espadas.

Finalmente, con la lanza encontramos de nuevo estructura, intención, extensión y conexión, pero ahora todo ello debe mantenerse a una distancia mucho mayor. La relación con el compañero puede producirse a dos o tres metros de nuestro propio cuerpo.

De esta manera, cada nuevo elemento introduce un problema diferente apoyándose en capacidades que ya hemos desarrollado.

El aprendizaje también vuelve hacia atrás

El proceso, sin embargo, no funciona únicamente en una dirección.

Lo que aprendemos con las armas puede modificar nuestra comprensión de la mano vacía. La espada puede hacernos percibir nuevos matices de conexión. La lanza puede cambiar nuestra manera de entender la extensión o la intención. El trabajo con compañero puede revelar problemas de estructura que estaban presentes desde el principio pero que no habíamos sido capaces de percibir practicando solos.

Por eso un currículo completo se parece menos a una escalera que vamos dejando atrás y más a una red de relaciones que se vuelve progresivamente más rica.

Una forma que llevamos practicando diez o veinte años puede seguir cambiando porque nosotros seguimos cambiando como practicantes.

En este vídeo desarrollo con más profundidad esta idea y explico por qué el progreso dentro de un arte tradicional no debería medirse únicamente por la cantidad de formas que conocemos, sino también por las relaciones que somos capaces de establecer entre ellas.

El currículo tradicional del estilo Yang

El esquema que aparece a continuación no debe entenderse simplemente como una lista de contenidos que hay que completar. Cada uno de estos trabajos forma parte de un proceso mayor y adquiere sentido en relación con los demás.

Entrenamiento preparatorio

Baduanjin del estilo Yang de Taijiquan (Yang-shi taijiquan baduanjin 楊式太極拳八段錦)

  1. Peng y An
  2. Neigong de 21 Formas
  3. Cintura y Columna
  4. Brazos
  5. Piernas
  6. Zhan Zhuang – Posturas Estáticas
  7. Fajin y Chansijin – Energías de Emitir y Envolver
  8. Caituigong – entrenamiento de piernas con pasos que arrollan

Entrenamiento de Mano Vacía

«Boxeo largo» de Taichí (Taiji Changquan 太極長拳)

Empuje de manos de Taichí (Taiji Tuishou 太極推手)

  • Manos sensibles (jueshou 覺手) 
  • Ocho métodos de disco a pie fijo de empuje de manos (bapan jiazi dingbu tuishou 八盤架子定步推手)
  • Empuje de manos de los Cuatro cuadrados (Cuatro manos) (sizheng tuishou 四正推手)
    • Pie fijo (ritmo hacia delante y hacia atrás) (dingbu 定步)
    • 8 cambios (sizheng tuishou ba diandao 四正推手八顛倒)
    • Pie móvil (3×3 y 3×2) (huobu 活步)
    • Pie móvil libre
  • Empuje de manos de las Cuatro diagonales (siyu tuishou 四隅推手). También conocido como «Gran desvío» (dalü 大履)

Lucha libre de Taichí (Taiji Sanshou 太極散手)

Entrenamiento con armas

Daga de Taichí (Taiji Jiandao 太極尖刀)

Sable del estilo Yang (Taijidao 太極刀)

Espada de Taichí (Taijijian 太極劍)

Lanza y Alabarda de Taichí (Taijiqiang/Taijiiji 太極劍/太極戟)

  • Trece poderes de la lanza de Taichí (individual y parejas) (shisanshi taijiqiang 太極十三勢槍)
  • Tres métodos de la alabarda de Taichí (individual y parejas) (taijiji sanfa 太極戟三法)

Completar un currículo no significa terminar de aprender.

El currículo proporciona un mapa, pero la profundidad aparece cuando volvemos una y otra vez sobre sus elementos y empezamos a descubrir las relaciones que existen entre ellos.

Con el tiempo, la mano vacía transforma nuestra manera de utilizar las armas; las armas modifican nuestra comprensión del cuerpo; el trabajo con compañero pone a prueba nuestros principios; y los principios nos obligan a revisar continuamente todo lo demás.

Por eso el objetivo no es llegar al final de una lista.

Es conseguir que todo lo que practicamos empiece a hablar el mismo idioma.

Entrena duro, entrena constante, sé siempre humilde y no dejes nunca de estudiar.